13 junio 2011
06 junio 2011
28 mayo 2011
Tiempo de Cosecha - Una cultura que descarta
Tiempo de Cosecha
Una cultura que descarta
En los veranos de los valles del norte de la Patagonia, algunas flores tardías de primavera fructifican con una actitud diferente. Sus frutos toman formas extrañas y sólo adquieren un calibre interesante cuando nadie les presta atención. Y quedan olvidadas. Junto a otras. Junto a todas aquellas otras que intentaron ser perfectas, pero el sol o el viento patagónicos les dejaron heridas estéticamente letales.
En una porción de territorio norpatagónico se dispone de mil metros cúbicos por segundo de agua dulce de deshielo. Regar la tierra y obtener alimentos es posible.
Es entonces cuando toda una región se moviliza y, con una mínima parte del recurso hídrico, produce frutas a escala comercial. Entre ellas, la pera Williams logra constituirse como una variedad emblemática. La profesionalización de la actividad frutícola -homogenización mediante- consigue el mejor producto para los mercados internacionales más exigentes.
No obstante ello, en el mismo espacio físico existen otros fenómenos. La misma tierra, el mismo agua, los mismos perales, producen frutas que no cuentan, que se excluyen (o cuentan para otras cuentas). Se las excluye estando sanas, se las elimina siendo inocuas y se las rechaza teniendo condiciones óptimas para la alimentación humana. La decisión de descartar nace del peritaje estético. Las formas de estos frutos no son aceptadas dentro del perfecto mundo competitivo. Allí no se toleran los “errores” de la naturaleza.
Son muchas las toneladas de alimento producidas con agua dulce en esta tierra fértil, como miles las toneladas que se olvidan. Y a este olvido también se suma el abandono de una cultura de trabajo, la indiferencia por el desarrollo inclusivo y la apatía ante la alarmante inequidad en la distribución de las riquezas.
Con respeto por todo aquello que desechamos y olvidamos, ofrezco estas imágenes de peras Williams de descarte, en este momento: tiempo de cosecha. Claro está que el criterio para clasificar y descalificar, es el mismo para todas las frutas.
Es probable que las personas que entienden sobre la importancia del acceso a la tierra, al agua, al financiamiento, al equipamiento agrícola, a la formación y a la información, y que valoricen el acceso a la toma de decisiones, compartan este homenaje.
En una porción de territorio norpatagónico se dispone de mil metros cúbicos por segundo de agua dulce de deshielo. Regar la tierra y obtener alimentos es posible, sin embargo exige un nuevo abordaje en las formas de producir, de comerciar y de consumir.
Arq. Mirta Eberhardt
myrsine@fibertel.com.ar
27 mayo 2011
07 noviembre 2010
En busca de la poética del lugar (norpatagonia).
Fotografía: Mirta Eberhardt
"No hay duda que nuestras relaciones con el espacio están mezcladas con frutos de nuestra imaginación. La poética de los lugares, como de los objetos, viene de nuestra capacidad para sobrecargar al mundo de ensueños, para hacer brotar imágenes nuevas de representaciones que nos son impuestas por el estar ahí de las cosas. Para Bachelard, somos más ricos psíquicamente cuando logramos emparejar nuestras imágenes con las de percepción exterior, para hacer que, sin cesar, surjan nuevas; y nada requiere más que nuestros ensueños que las materias del mundo para renovarse infinitamente. En este sentido, el espacio es dinamogénico, el mundo es un catalizador de onirismo. No obstante, ¿alcanza con dejar que la imaginación juegue con el mundo, que nuestras imágenes deambulen sobre la superficie de los lugares? ¿ Es propicia cualquier ensoñación sobre la naturaleza para hacernos descubrir la magia de los lugares?. La línea que demarca la cima es, sin duda, aguda y peligrosa." Jean-Jacques Wunenburger (antropología del imaginario)
Fotografía: Mirta Eberhardt
Fotografía: Mirta Eberhardt
08 octubre 2008
18 mayo 2008
17 mayo 2008
El desarrollo sin cualidades
El desarrollo ignora aquello que no es calculable ni medible. Concebido únicamente en términos cuantitativos, ignora las cualidades: las cualidades de la existencia, de la solidaridad, del medio, la calidad de la vida, las riquezas humanas no calculables y no monetizables; ignora el don, la magnanimidad, el honor, la conciencia. El desarrollo ignora que el crecimiento tecnoeconómico también produce subdesarrollo moral y físico: la hiperespecialización generalizada, las compartimentaciones en todos los ámbitos, el hiperindividualismo, el espíritu de lucro, que implican la pérdida de solidaridades.(Edgar Morin)
16 mayo 2008
11 mayo 2008
¿Utópica solución?
27 abril 2008
Ser vertical
Puentes verticales
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